Si por esas casualidades nos llegamos a cruzar, estoy casi segura que te saludaria.

Cuando tienes un paraíso perdido justo frente a tus ojos, y sigues pedaleando. Y sigues como flotando en un espacio conocido, pero que no entiendes, y sigue estando y sigue siendo ausente.
Te voy a saludar, y no, seguro es otra vida.

Si por esas casualidades nos llegamos a cruzar, estoy casi segura que te saludaria.

Cuando tienes un paraĆ­so perdido justo frente a tus ojos, y sigues pedaleando. Y sigues como flotando en un espacio conocido, pero que no entiendes, y sigue estando y sigue siendo ausente.

Te voy a saludar, y no, seguro es otra vida.